Me sorprende la guerra de opuestos omnipresente en la obra: Montescos y Capuletos, amor y odio, masculino y femenino, deber y deseo, día y noche, antiguo y nuevo orden, interior y exterior, vida y muerte...
No está claro si empiezaremos con el corazón diciendo: "De las fatídicas entrañas de estos dos enemigos nace una pareja de amantes de mala estrella". No me gusta una cosa de la obra, y es que al final el Príncipe diga que las muertes de los dos jóvenes son un castigo para él, y para las dos estirpes enfrentadas.
Cada vez veo más claro que esta obra tiene estructura de pesadilla . Tiene algo de capítulo de CSI, donde la historia empieza con los cadáveres de los dos amantes tapados con una manta, para rehacer los hechos poco a poco. Es un amor que se enfrenta al patriarcado y al Estado, y que marca el principio de la sociedad moderna.
MARC MARTÍNEZ