Primera constatación: los poderosos y la gente de a pie no coinciden nunca a lo largo de sus vidas Tienen trabajos distintos, unos viajan en transposte público y los otros en privado, van a colegios diferentes, comen en restaurantes diferentes, compran en tiendas de diferente nivel, tienen aficiones diferentes veranean por separado. Pero todos acaban coincidiendo en un sitio: el tanatorio.
Segunda constatación: los políticos nunca dicen la verdad, se limitan a decir lo que se espera que digan o lo que les conviene.
La suma de estas dos constataciones da como resultado esta comedia. Se trata de unir ricos y pobres en un tanatorio y que los políticos se dediquen a decir la verdad... porque ya están muertos.
RIGOR MORTIS es una sátira sobre la sociedad en la que nos ha tocado vivir, hecha bajo la forma de comedia de enredos que pretende hacer reís al público (mucho), y de paso, reflexionar (un poco) sobre la vida política de nuestro país.